Por suerte no somos los únicos en preocuparnos, y es por eso que los especialistas de la salud responden a nuestras dudas.

Todos hemos escuchado alguna vez la misma advertencia: "Si te tragas la goma de mascar, se te van a pegar las tripas." Probablemente esta frase haya sido suficiente para traumarte de por vida, pensando que a tu edad probablemente tienes una bola inmensa de goma alojada en tu estómago y no te has dado cuenta. O que tal vez la goma es el terreno perfecto para alojar las semillas de sandía que te tragaste hace años y, ahora que están por germinar, tus días están contados. 

Aunque todos hemos escuchado cientos de razones - algunas más extravagantes que otras -  queda una sola duda sin resolver: ¿Qué pasa en verdad cuando tragamos una goma de mascar? ¿Nuestra vida corre peligro? 

Lo primero que debes saber si has tragado por accidente una goma de mascar es que debes mantener la calma, porque no pasa nada

La gastroenteróloga norteamericana Lisa Ganhja, profesora de medicina en el NYU  Langone Medical Center nos explica. "Una vez que la goma entra a tu organismo, terminará por salir como todo lo demás. No existe un período de tiempo específico para que esto suceda, ya que el sistema digestivo de cada persona es diferente."

La goma de mascar está compuesta básicamente de caucho de butilo (parecido al que se utiliza en la fabricación de los balones de basketball). Además de la goma, contiene  saborizantes, edulcorantes y otros aditivos para volverla más suave, pero ninguno de ellos es tóxico.  Si bien es cierto que nuestro organismo no la puede digerir, lo que hace es expulsarla como cualquier otro desecho, sin causar daño a nuestro cuerpo. 

Aunque la goma de mascar es inofensiva, los especialistas nos recomiendan no tragarla. Según la Dra. Ganjha "la goma de mascar no tienen ningún valor nutricional, así que los profesionales de la salud recomiendan no tragarla. La goma no va a hacerte daño, pero resulta ilógico ingerirla conscientemente."

Así que ahora ya lo sabes. Después de todos estos años puedes mascar goma sin temer que pase lo peor, a sabiendas también de que nutricionalmente no te está aportando nada. Aunque su uso es recomendable para mitigar los efectos de los cambios de presión en los oídos (como cuando viajas en avión), es cierto que también que mascar chicle hace que se acumule aire en tu estómago, ocasionando malestar y flatulencias.

Por otro lado, el constante movimiento de la mandíbula puede ocasionar también intensos dolores de cabeza, ya que los músculos implicados terminan por generar una presión adicional en la zona cerebral.  Finalmente la goma de mascar estimula la salivación y el apetito, lo que puede llevarte a consumir más alimentos de los que tu cuerpo necesita. 

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